La diferencia entre neurosis y psicosis no se borra, lo que se pone en cuestión son sus formas de presentación, variadas en tanto las soluciones son singulares. La distinción clínica estructural se mantiene, hablamos de psicosis cuando hay forclusión del significante que opera como ordenador simbólico del mundo imaginario.
El valor de la palabra, de lo simbólico, cuando se logran volver a tejer los hilos de lo que se desamarra; el valor de las pausas y los silencios, el valor de la poesía, en una época en la cual los tiempos apremian.