“Fuerza natural” es el nombre del último disco que Gustavo Cerati grabó como solista y es también el título que hemos elegido para esta nueva edición del Blog Decires II.
En algún lugar de su seminario La ética del psicoanálisis Lacan asegura que el hombre moderno ha perdido el sentido de la tragedia.
En una región bendecida por el clima, el verde exuberante corona las orillas del río. En medio de un puente, una cartelera de tela, con una leyenda artesanal altisonante: “el agua no se vence”. El relajante murmullo del agua que pasa por debajo de la pasarela, un día se volvió torrente, tormenta, horror. Sin aviso, la naturaleza desbocada se tragó la cotidianeidad de la ciudad ecuatoriana y sus habitantes.
El siglo XXI ha dado pruebas de las contingencias climáticas que afectan nuestra vida cotidiana un poco al azar y obligan a reconfiguraciones de los puntos de orientación.
Dos catástrofes naturales se sucedieron en el lapso de un año en Bahía Blanca. La primera protagonizada por la furia de vientos extremos, la segunda por la desmesura del agua.
Pasado un tiempo de aquel día en que la lluvia no paró y la ciudad se inundó, haciendo una lectura de los efectos de un fenómeno devastador a nivel social, intentamos precisar algunas coordenadas para pensar qué sucede ante la contingencia del encuentro con la catástrofe.
El 13 de marzo de 2026, tan sólo una semana después del aniversario de la inundación que arrasó con nuestra ciudad, nos encontramos a conversar con la artista Alicia Antich, para hablar de su obra, y recuperar un evento en particular en relación con ella.