Por Nahuel Ayestaran
Paradojas del deseo en la adolescencia/juventud actual
1. La crisis del lazo social: del desencuentro digital a la dictadura del consumo
La pérdida actual de referencias en el ordenamiento social promueve cada vez más el desamparo de los sujetos; pruebas de esto avizoramos en nuestra clínica cotidiana. El efecto del avance tecnológico, junto con la expansión digital, fomenta un desencuentro inédito del cuerpo a cuerpo, lo que degrada la orientación del deseo de los sujetos contemporáneos, de manera más marcada en los jóvenes y adolescentes de la época actual. En esta coyuntura, Éric Laurent manifiesta que los sujetos han perdido la confianza en la tradición y en las costumbres. Esto desencadena una serie de fenómenos que la sociología ha aislado bajo categorías como la «fatiga de sí» o el «crepúsculo del deber», términos que ponen de manifiesto el desmesurado peso de la reinvención individual que cada sujeto debe soportar. Por su parte, Byung-Chul Han establece una diferencia fundamental que determina la condición de la subjetividad de nuestra época: para el filósofo surcoreano, la sociedad contemporánea ha sufrido un cambio de paradigma fundamental. Se ha dejado atrás la sociedad disciplinaria, propia de la modernidad clásica, para entrar de lleno en la que él denomina «sociedad del rendimiento». La sociedad disciplinaria funcionaba mediante la negatividad: el no, la prohibición, la regla y la muralla; mientras que la sociedad actual funciona mediante la positividad, eliminando las prohibiciones. Esta transformación social acarrea una reestructuración completa en el devenir de los sujetos. Marshall McLuhan, pensador de la comunicación, considera que esta mutación se produjo cuando «la humanidad alfabética dio paso a las generaciones videoelectrónicas y digitales». En consecuencia, comenzó a ser masivo que los cachorros humanos recibieran más signos a través de una pantalla que de un cuerpo vivo.
Desde la perspectiva del psicoanálisis, esta encrucijada se explica a partir de la máxima expresada por Jacques Lacan en Radiofonía: «El ascenso al cenit social del objeto ». La síntesis esgrimida en la frase expresa las transformaciones del siglo XXI que repercuten en el lazo social y en las subjetividades. El ascenso de este objeto
a la cima de lo social determina el paso de la identificación al consumo. En lugar de definirse por grandes ideales políticos, religiosos o familiares, la inserción social del sujeto hoy se logra a través de lo que consume y posee. El mercado como proveedor ofrece objetos que prometen suturar la incomodidad que promueve la angustia, fomentando así comportamientos compulsivos. Esta «dictadura del plus de gozar» conlleva consecuencias devastadoras, tales como el individualismo extremo, la disolución de los lazos y una modificación en el modo en que nos vinculamos con nuestro propio cuerpo.
En su curso El Otro que no existe y sus comités de ética, Jacques-Alain Miller ubica que, a partir del eclipse del ideal (desde el cual se suele explicar la crisis contemporánea de la identificación), el plus de gozar encarnado en objetos de consumo, sustancias y gadgets ha pasado a predominar sobre el Ideal del Yo. En consonancia con Byung-Chul Han, Miller señala que, en el pasado, la identificación simbólica al ideal mantenía un orden social autoritario y disciplinario que sostenía la inserción social del sujeto. En la época del Otro que no existe, dicho ideal ha sido reemplazado por el objeto . De este modo, la antigua sociedad del ideal se ha transformado en una sociedad regida por el imperativo superyoico del consumo, con severas repercusiones en la trama misma del lazo social.
2. Agonía del Eros: la fantasía sin castración
Volvemos a Byung-Chul Han, quien en su libro La agonía del Eros señala que «el neoliberalismo, con sus desinhibidos impulsos narcisistas del yo y del rendimiento, es el infierno de lo igual», una trama solitaria configurada por sujetos progresivamente aislados. El hecho de que el Otro desaparezca es un proceso dramático. De esta manera se produce una degradación del Eros, el cual tiene por condición dirigirse al Otro en sentido enfático. La verdadera experiencia erótica presupone de manera ineliminable la asimetría y la exterioridad del Otro.
Es precisamente el Eros el concepto que Jacques Lacan retoma para explicar cómo opera el deseo en el psicoanálisis. En su seminario sobre el deseo, Lacan sostiene que el Eros no es un impulso de armonía ni de unión biológica, sino la articulación significante de una falta. El Eros nos atrae hacia el Otro no por lo que el Otro es, sino porque el Otro encarna el enigma de aquello que nos falta.
Si bien el deseo podría ser comprendido como la esencia misma de la persona, paradójicamente surge a partir del Otro. No hay un sujeto previo que desea: es necesaria la relevancia del Otro y su demanda para introducir al sujeto dentro del mundo del deseo. Así, «no hay sujeto más que para un sujeto». Frente a esta necesaria alteridad humana, se comprende que sea «tan triste el amor de las cosas, porque las cosas no saben que uno existe».
Para Lacan, el deseo guarda una relación estrecha con la falta y, por ende, con la castración. El psicoanalista llega a definir la castración como «el hueso de la función en el deseo», ya que el sujeto no puede situarse en la vía del deseo sin asumirse castrado, es decir, sin ceder o perder lo más esencial de su vida. En este punto exacto se evidencia el cortocircuito contemporáneo: la lógica de mercado ofrece al sujeto la promesa ilusoria de «tenerlo todo» mediante el consumo de objetos, mientras que la reclusión en las redes sociales alimenta la fantasía de un ecosistema desprovisto de castración.
3. Del aislamiento conectivo al reencuentro con el Otro
Arte y fiesta han mantenido históricamente una simbiosis profunda. Como señalaba Nietzsche, el arte original es, en su esencia, el arte de las fiestas. Nacidas en el seno del culto y del ritual, las obras poseían originalmente un valor de culto inestimable. Sin embargo, en la era contemporánea el valor de “culto sagrado” ha sido desbancado por el valor expositivo y el valor de mercado. De esta manera las obras ya no se integran en la vida festiva comunitaria, sino que se exhiben en museos y vitrinas comerciales. En este escenario, el destino del arte se puede entrelazar con la vida mostrada en las redes sociales.
En el ecosistema digital actual, aquel que no se expone en sus redes virtuales queda relegado a una no-existencia. No obstante, esta hiperconexión es paradójica; estamos cada vez más conectados, pero separados y aislados. Las pantallas nos encierran en nosotros mismos. Pese a ello, a partir del uso de las redes también se pueden fomentar lazos reales, promover afectos y comunidades que desafían la inercia de la lógica del mercado. Esto permite dar el salto de estar meramente «comunicados» a estar en común. El historiador Agustín J. Valle, en su obra Jamás tan cerca, propone una alternativa emancipatoria frente a la alienación “conectiva” mediante movimientos colectivos y presentificantes que pueden ser promovidos en su inicio, a través de las redes sociales.
Para concluir pienso que, frente al encierro singular cada vez mayor y el fracaso rotundo de la virtualidad para saciar la necesidad humana de vínculo, emergen vías privilegiadas de encuentro que pueden ser articuladas desde las redes sociales hacia la presencialidad. En este contexto, el deporte y la cultura se constituyen como ámbitos clave. Ambos abren un resquicio donde alojar a la juventud, promoviendo el contacto encarnado, el juego compartido y la posible reactivación del deseo.
REFERENCIAS
- Ehrenberg, A. (1998). La fatiga de sí mismo: Depresión y sociedad. Nueva Visión.
- Han, B.-C. (2012). La sociedad del cansancio. Herder.
- Han, B.-C. (2014). La agonía del Eros. Herder.
- Lacan, J. (2012). Radiofonía. En Otros escritos (pp. 423-470). Paidós. (Obra original publicada en 1970).
- Lacan, J. (2014). El Seminario: Libro 6. El deseo y su interpretación (1958-1959). Paidós.
- Laurent, É. (2014). El sentimiento de la vida contemporánea. Colección Diva.
- McLuhan, M. (1996). Comprender los medios de comunicación: Las extensiones del ser humano. Paidós. (Obra original publicada en 1964).
- Miller, J.-A., & Laurent, É. (2005). El Otro que no existe y sus comités de ética (1996-1997). Paidós.
- Nietzsche, F. (1996). Humano, demasiado humano. Akal. (Obra original publicada en 1878).
- Valle, A. J. (2022). Jamás tan cerca. La humanidad que armamos con las pantallas. Paidós.

